Carsodo, tradición centenaria

Tres épocas, tres familias, tres siglos hacen de Carsodo lo que es hoy: un referente y un exponente del buen embutido curado en Girona.

Fue en 1895, en la pequeña localidad de Bescanó, donde Carles Soler y su esposa Maria, abrieron las puertas de Carsodo, un negocio familiar con elaboraciones artesanas reconocidas en toda la comarca entre las que destacaba su excelente butifarra catalana. Cuando Josep M. Bosch compró la empresa, Carsodo decidió especializarse en el embutido curado y creó las recetas que a día de hoy lo hacen único.

En 2008 la familia Albertí inicia una nueva etapa de Carsodo, con la integración empresarial de la producción en las instalaciones de Campllong y la consolidación de todo el trabajo desarrollado año tras año con la marca.

Como productos emblemáticos y fruto de la experiencia centenaria, el salchichón de payés, de sabor intenso por la larga curación, y el popular salchichón Grèvol son una muestra de la nutrida colección de productos curados, que también alcanza el fuet, el chorizo o las originales presentaciones con cobertura de pimienta o finas hierbas.

Pasión por el trabajo bien hecho

Al norte el Pirineo, al este el Mediterráneo. Nuestros productos se elaboran y se curan en un entorno rural, un entorno tan cambiante y a la vez tan privilegiado que los hace únicos.

En la curación del embutido, cada lugar es único. En 2008, la reubicación de la planta de elaboración de Bescanó a Campllong fue todo un reto. El equipo de Carsodo ha puesto de manifiesto que nunca descansa. Gracias a su pasión por el trabajo bien hecho y a su esfuerzo ha conseguido mantener, mejorar y perfeccionar las recetas por las cuales la marca se ha ganado su prestigio.

Actualmente, el equipo de Carsodo forma parte de Joaquim Albertí S.A. y elabora los productos cárnicos curados en la población de Campllong, provincia de Girona, en unas generosas instalaciones de 28.000 m², donde también se elabora jamón cocido, embutidos cocidos y bacon, y que cuenta con un importante equipamiento de loncheados preenvasados. La empresa ostenta certificaciones reconocidas internacionalmente como el ISO 9002, el IFS o la BRC.


Carsodo
tradicion

Carsodo, tradición centenaria

  • Tres épocas, tres familias, tres siglos hacen de Carsodo lo que es hoy: un referente y un exponente del buen embutido curado en Girona.

Fue en 1895, en la pequeña localidad de Bescanó, donde Carles Soler y su esposa Maria, abrieron las puertas de Carsodo, un negocio familiar con elaboraciones artesanas reconocidas en toda la comarca entre las que destacaba su excelente butifarra catalana. Cuando Josep M. Bosch compró la empresa, Carsodo decidió especializarse en el embutido curado y creó las recetas que a día de hoy lo hacen único.

En 2008 la familia Albertí inicia una nueva etapa de Carsodo, con la integración empresarial de la producción en las instalaciones de Campllong y la consolidación de todo el trabajo desarrollado año tras año con la marca.

Como productos emblemáticos y fruto de la experiencia centenaria, el salchichón de payés, de sabor intenso por la larga curación, y el popular salchichón Grèvol son una muestra de la nutrida colección de productos curados, que también alcanza el fuet, el chorizo o las originales presentaciones con cobertura de pimienta o finas hierbas.

tradicion

Pasión por el trabajo bien hecho

  • Al norte el Pirineo, al este el Mediterráneo. Nuestros productos se elaboran y se curan en un entorno rural, un entorno tan cambiante y a la vez tan privilegiado que los hace únicos.

En la curación del embutido, cada lugar es único. En 2008, la reubicación de la planta de elaboración de Bescanó a Campllong fue todo un reto. El equipo de Carsodo ha puesto de manifiesto que nunca descansa. Gracias a su pasión por el trabajo bien hecho y a su esfuerzo ha conseguido mantener, mejorar y perfeccionar las recetas por las cuales la marca se ha ganado su prestigio.

Actualmente, el equipo de Carsodo forma parte de Joaquim Albertí S.A. y elabora los productos cárnicos curados en la población de Campllong, provincia de Girona, en unas generosas instalaciones de 28.000 m², donde también se elabora jamón cocido, embutidos cocidos y bacon, y que cuenta con un importante equipamiento de loncheados preenvasados. La empresa ostenta certificaciones reconocidas internacionalmente como el ISO 9002, el IFS o la BRC.